La oclusión de una vena retiniana es una de las patologías vasculares más frecuentes de la retina. La causa más frecuente de ésta es la trombosis, provocada por anomalías preexistentes en la vena retiniana o por alteraciones vasculares de origen sistémico como la hipertensión arterial, aterosclerosis, trastornos de la coagulación o inflamatorios.



